Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta cine nacional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine nacional. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Columna de cine


Comentamos las declaraciones de Lucrecia Cardoso tras un año al frente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales y adelantamos algunos estrenos argentinos en verano:

martes, 23 de septiembre de 2014

Columna de cine


A partir de la presentación del libro "El cine de terror en Argentina. Producción, distribución, exhibición y mercado (2000-2010)" de Carina Rodríguez, repasamos algunas tendencias recientes en este género y recomendamos películas que están en cartel o con estreno próximo. A meterle miedo a la vida!!


jueves, 21 de agosto de 2014

jueves, 31 de julio de 2014

Damián Szifrón: “Al espectador argentino le interesa particularmente el cine nacional”


Entrevista con Damián Szifrón tras su paso por el Festival de Cannes y a pocos días del estreno de su última película Relatos Salvajes





-¿Cómo fue tu paso por el Festival de Cannes?
-Fue una experiencia formidable de cabo a rabo, muy estimulante, una vidriera inmejorable para presentar un proyecto. Era mi primera vez en Cannes y en un festival grande, dentro de lo que uno supone Cannes, Venecia o Berlín, así que en términos de lo que yo había hecho antes, o del universo en el que me solía mover, fue algo nuevo, disruptivo y tuve la sensación total de que abriría muchas puertas para futuros proyectos y como escenario para presentar un trabajo.

-¿Cómo viviste la presentación de Relatos Salvajes?
-Fue una oportunidad enorme. Si bien el programador Thierry Frémaux había visto la película y dijo que le había gustado, estaba el entusiasmo por ser novicio y a la vez tenía el terror de que fuera la primera y la última vez, llegar y que la gente no aprobara la presencia de nuestra película ahí, cosa que no pasó. Además la presentamos el primer sábado a la noche del Festival, que es un espacio muy codiciado y hay un clima de mucha euforia.

-¿Ya la habías visto con público?
-No, nunca. No sabía si a la gente le iba a gustar, tenía opiniones parciales pero no tenía esa experiencia así que iba con todo ese temor y fue espectacular. En un caso como un festival así, mayor es el riesgo y te recomiendan no ir a las funciones, pero uno espía porque se pone ansioso y en la función de la crítica me dijeron “están aplaudiendo, se están riendo”, ahí me relajé porque le tenía más miedo a la prensa que al público.

-¿Pensás en los críticos al filmar?
-Para nada, pienso mucho en el espectador cuando escribo, cuando filmo y cuando compagino y no tengo muy en cuenta a la crítica, ni a los festivales ni en qué lugar de la cinematografía van a colocar mi película, pero unos días antes de estrenarla se me aparecen esas cosas y me imagino a la crítica como una especie de comité nazi y digo “Uy no pensé en la crítica”.

-¿Y cómo fue la reacción del público?
- Fue muy impactante. Ya saber que la película había funcionado con la crítica me daba más entusiasmo en relación al público, pero lo que vivimos fue un aplauso de pie muy largo, muy cálido. Y luego empezaron a llegar un montón de comentarios, notas, llamados, gente, reuniones, se abrieron muchísimas oportunidades.

-¿Oportunidades comerciales?
-Sí, fue descomunal lo que sucedió en materia de ventas, el hecho de estar en Cannes automáticamente genera un interés en los distribuidores, cuando estás en la competencia oficial casi todos los países presentes tienen necesidad de ver tu trabajo. Recibimos un montón de ofertas de cada país, se vendió a Estados Unidos en Sony, España, Francia, para todo Latinoamérica y para Japón.

-¿Crees que Cannes contribuye al cine comercial?
-El sello solo no sirve, la película tiene que gustar para venderse. Cuando hablamos de distribución hablamos de gente que pretende hacer un negocio, entonces están pensando en cuánta gente la va a ir a ver. De todas formas creo que gracias a que estos festivales defienden o exhiben un tipo de película que no es 100% comercial tienen una función muy clara y la llevan adelante con responsabilidad. En términos de mercado, el mercado es amplio entonces las películas chicas se venden también.

-¿Por qué tardaste tanto en volver a estrenar?
- No es que lo busqué, sucedió. Por otro lado filmé muchas cosas seguidas, empecé al mismo tiempo Los Simuladores y En el fondo del mar y luego Hermanos y detectives y Tiempo de valientes. Había adquirido cierto ritmo o ciertas herramientas para estar dirigiendo un episodio mientras escribía otro mientras compaginaba otra cosa y en algún momento empecé a tener una mirada muy crítica de eso, me di cuenta de que estaba demasiado exigido. A veces llegaba a la locación y decidía la puesta de una escena clave en el lugar, o no le dedicaba el tiempo de ensayo que correspondía.

-¿Cambiaste tu manera de trabajar para esta película?
-Sí, normalmente le dedicaba mucho tiempo a escribir y suponía que en el momento en el que cerraba el guión la película ya estaba ahí, ya la había visto, la había imaginado, iba costar más o menos pero iba a llegar a ese resultado. Porque un guión es una promesa que te haces: la película va a ser así y la ves. Pero en un momento me di cuenta que una película es mucho más que eso, que no me podía dar el lujo solamente rodar el guión, sino que tenía que ser un proceso más expansivo, de más crecimiento, donde todo adquiriera mas profundidad y más dimensión y tomé la decisión de tomarme mucho tiempo a escribir, sin pensar en dirigir.

-¿Qué estuviste haciendo estos años?
-Desarrollé tres o cuatro películas y algunas ideas para series y luego decidí dirigir y detener el proceso de escritura. En el medio escribí una historia de ciencia ficción que me capturó por completo y me llevó a preguntas filosóficas muy difíciles de responder, muy subyugantes, muy emocionantes, y me entregué de lleno a ese placer de imaginarla y concebirla. Y fueron pasando los años y yo seguía escribiendo, pero eso me ocurrió, no es que yo lo decidí.

-¿Disfrutás más de escribir que de dirigir?
-No, son procesos distintos. Amo la dirección y concretamente en este proyecto la pase muy bien dirigiendo, fue de mucho aprendizaje y mucho crecimiento. Pero la vida del escritor me atrae más que la del director. Filmaría una película sobre un escritor y no tanto sobre un director. Recibir permanentemente estímulos, que te hagan notas, hay algo más ruidoso que implica necesariamente ser director que no sucede con un escritor, que me parece un oficio más silencioso, más tranquilo. Me llevo muy bien con la escritura, la soledad, viajar para escribir, la imaginación pura y no tanto con la concreción de ideas, pero también me gusta, sino no dirigiría.

-¿Qué es lo que más te gusta de Relatos Salvajes?
-Su energía general, cómo se percibe, cómo se siente como espectáculo. Lo compacta que es, con eso quedé muy contento. La idea de que puedas entrar a una especie de viaje energético y salir transformado y aunque hayas visto seis historias diferentes que puedas percibirlo como un único viaje.

-¿Qué es lo que más te costó hacer?
-Hay dos episodios que fueron los más demandantes en términos de rodaje. Uno es el del casamiento, por la cantidad de extras y el otro es el que protagoniza Leonardo Sbaraglia en la ruta, por una cuestión técnica, mecánica, de producción, es una peliculita de acción, con mucha cantidad de planos, algunos muy complejos, y eso fue muy demandante y muy placentero. Me costó pero la pasé muy bien.

-¿Cuándo volves a la televisión?
-No lo sé, pero es posible que haga algo en el futuro cercano, estoy con ganas, escribí unas cosas para miniseries.

-¿Te gusta algo de lo que ves en la televisión argentina?
-No veo nada nacional en tele que me guste, pero Breaking Bad y Mad Men son dos series que me parecieron extraordinarias.

-¿Cómo ves el cine nacional?
-En relación a la cantidad de espectadores por año, nada mal. Aunque a mi criterio hay muchas películas demasiado comerciales. Hay muy pocas películas que reúnen cosas que tienen que ver con el arte y a la vez son comerciales, se produce poco esa intersección. Entonces probablemente se vean más las películas que no me gustan tanto. Por ejemplo la gente que va al cine una o dos veces por año como un evento, van a ver la película de Francella con Julieta Díaz. Pero bueno, esa es una porción del público que va en vacaciones de invierno a ver una película.

-¿Qué puntos flojos le ves?
-Pienso que hay que darle una vuelta a los guiones, que son algo sustancial a lo que se le debe dar mucha más importancia. A veces se invierte mucho tiempo en financiación, en encontrar la forma de cómo se puede producir determinada película y al guión no se le da la inversión en desarrollo que necesita. Hay que afianzar la capacidad de los productores y directores de leer un guión y criticarlo para que mejore, creo que ahí está el secreto para que una película sea buena.

-¿Creés que hay un público específico para el cine argentino?
- Sí, no me casaría con la idea de que a la gente no le interesa el cine argentino. Siento que al espectador argentino en general le interesa particularmente el cine nacional. Que si la misma película, el mismo guión, rodado de la misma manera, en lugar de estar protagonizado por Ricardo Darín tuviera a Harrison Ford o Richard Gere, irían a verla 50 mil espectadores y no un millón como sucede con algunos casos del cine nacional. El hecho de ser argentina le da más chances en la película porque si el film no tiene un actor con el que público tiene un tipo de conexión establecida, a veces resta.

-¿Creés que el INCAA tiene algo que ver con esto?
-Espero que sí. De todas formas el espectador no come vidrio y puede haber mucha promoción y mucha difusión pero sobre todo lo que tiene que mejorar y evolucionar son las propias películas.

jueves, 24 de julio de 2014

Columna cultural

Para Llevalo Puesto

Repasamos la información sobre el proyecto del Polo Audiovisual en la Isla DeMarchi encargado por el Poder Ejecutivo en 2012 y frenado en la actualidad por tensiones políticas, gremiales e inmobiliarias.


lunes, 14 de julio de 2014

“El cine argentino está de moda y hay que aprovecharlo”


Varios directores que pasaron por el Festival de Cannes este año explican los entretelones de la vidriera del cine más grande del mundo en una mesa redonda organizada por la Alianza Francesa.

Las mesas redondas de Cannes son organizadas hace más de veinte años por la Alianza Francesa de Buenos Aires a propósito de la presencia argentina en el certamen galo, que este año no solo participó con un stand propio del INCAA, sino que también la película Relatos Salvajes de Damián Szifrón se presentó en la competencia oficial, al lado de Ken Loach y Jean-Luc Godard. En este contexto, varios de los directores que viajaron fueron convocados por el crítico Freddy Friedlander para comentar cómo fue la experiencia de ser parte de lo que definieron como “el Mundial del cine”.

El principal dato a destacar, además de la participación nacional, es la escasísima presencia de películas hispanoamericanas. De los 90 filmes exhibidos solo cinco eran latinoamericanos, cuatro de ellos argentinos. Además de la tercera película de Szifrón se presentaron Jauja, de Lisandro Alonso, guionada por Fabián Casas y protagonizada por Viggo Mortensen, Refugiado, de Diego Lerman, y El ardor, de Pablo Fendrik, un western contemporáneo con Gael García Bernal. Friedlander dejó clara la importancia de esta selección: “Siempre casi el cincuenta por ciento de la muestra son películas francesas y de EEUU, pero lo que es fantástico es que de los tres siguientes países uno de ellos es Argentina, solamente nos superaban Inglaterra e Israel”.

Por su parte, Szifrón tuvo solo palabras de alegría y entusiasmo para con la recepción de su filme, no solo entre los críticos sino en la proyección con público. “Fue una experiencia formidable, muy estimulante, una vidriera inmejorable para presentar un proyecto”, destacó el director, a quien los nervios de novato no le restaron adrenalina: “Era mi primera vez en Cannes y en un festival grande, así que en términos del universo en el que me solía mover, fue algo nuevo, disruptivo y tuve la sensación de que abriría muchas puertas para futuros proyectos”. Cerca de esta línea, Lisandro Alonso destacó las oportunidades a futuro que brinda estrenar en Cannes. “Es una plataforma increíble para cualquier tipo de película, sea de mucho o poco presupuesto, es un gran lugar para conocer críticos, autores, actores, amigos, productores”, relató el director de La libertad, que también fue presentada en el Festival en 2001.

Pero Cannes no es solamente una vidriera sino una cocina, donde mucha gente asiste para cerrar contratos de coproducción con los gigantes de la industria internacional. A eso fue Tomás Lipgot quien, en carácter de productor de sus proyectos, confesó haberse sorprendido por la convivencia del cine “arte” con los grandes tanques de Hollywood. “Caminando por la Rivera vi una publicidad gigante de una película de Angelina Jolie, lo que me llamó mucho la atención, porque dije ‘voy a Cannes a ver cine de autor’ y no, el peso de la industria está ahí y eso no se descuida para nada”, destacó el realizador de Fortalezas.

Pablo Giorgelli (que presentó hace unos años Las Acacias en el Festival) también enfatizó la importancia de estrenar allí. “Siempre que me den la oportunidad de ir a Cannes no la desaprovecharía porque es como estar en el Mundial”, comparó el realizador, que este año también ofició de jurado en la competencia de cortos, lo que generó que viera las cosas de una forma diferente. “Ser jurado fue bastante raro, eso de poner películas a competir como si fueran caballos, pero a la larga empezás a relativizarlo y eso es bueno porque no te crees los premios cuando te los dan y cuando no te los dan tampoco”, analizó.

Pablo Fendrik tuvo, por su parte, una mirada más fría sobre el glamour y las palmas de oro, y además complejizó la relación entre los galardones y la distribución final del filme. “El Festival está lleno de películas que no se pueden vender porque el mercado tiene una idea muy distinta de lo que es el cine de la que tenemos en el micromundo”, comparó, y hasta se atrevió a restarle importancia a la Palma en el afiche de la película: “Muchas veces el paso por Cannes no se utiliza como el elemento de promoción porque en algunos caso aleja, la gente piensa que es una película ‘arty’ y eso resta público”.

Sea como fuere, la presencia local en términos de industria cinematográfica fue destacada por los directores de la mesa como un paso comercial importante para una película. Alonso, siguiendo esta línea, contextualizó y a la vez matizó la actuación argentina: “El cine argentino está de moda y hay que aprovecharlo, porque así como viene se va y hay que sacarle jugo porque no es para siempre”. En el caso de Szifrón, Relatos Salvajes fue vendida a Sony para ser distribuida en Estados Unidos y cerró contratos con toda Latinoamérica y hasta con Japón. Con estos antecedentes, se espera que el creador de Los Simuladores rompa los números de taquilla cuando estrene comercialmente. Sin embargo, su caso es una superproducción de Warner y El Deseo (de los hermanos Almodóvar), lo que no quita que las películas pequeñas o más modestas no obtengan reconocimiento comercial a partir de su paso por Cannes. En palabras de Giorgelli: “Los festivales son un lugar sagrado para nosotros, porque cada vez es más difícil mostrar películas independientes o de bajo presupuesto”.

jueves, 10 de julio de 2014

“Creemos en la coexistencia de todas las pantallas”


Entrevista exclusiva a Horis Muschietti, fundador y director de ComunidadZoom, portal de cine online que ofrece gratuitamente películas de culto, clásicas o difíciles de conseguir. Un paraíso para el cinéfilo, que apuesta a la densidad temática antes que al cine de shopping.



-¿Cómo surge el proyecto de ComunidadZoom?
-El proyecto surge de mi época de estudiante de cine, cuando realizaba cortos e iba a los festivales de cine, en ese entonces había realizado un corto que tenía el deseo de poder difundir por internet para enviárselo a todos mis conocidos, pero las conexiones eran muy lentas y esto era imposible; así mismo descubrí que había un problema en la distribución de las películas porque todas las películas que yo veía en los festivales no se pasaban en los cines, y sólo muy pocas de ellas llegaban a conocerse. Entonces soñé con un futuro con conexiones rápidas donde se pudieran ver tanto mi corto como esas películas que veía en los festivales y que no podían hallarse de otra manera, menos aún en el interior del país, a donde los cines habían desaparecido directamente.
Con la llegada del digital y el desarrollo de internet, hubo un resurgir de la creación audiovisual por el abaratamiento de los costos y una explosión de los modelos pasivos de distribución y exhibición de contenidos por la penetración que internet estaba teniendo en los hogares y el nacimiento de Youtube.
Allí fue que volví sobre aquella idea que había tenido una década antes vislumbrando que era el momento para poder llevarla a cabo.

-¿Cómo pensaron los criterios de selección de las películas?
-El criterio para incorporar una película es: Que sea importante para la comunidad cinéfila, que tenga preocupaciones estéticas y técnicas, que sea novedosa, innovadora y/o con densidad temática, que sea difícil de hallar o que haya sido poco vista, que no sea pochoclera de Hollywood, que cuente con los derechos de exhibición, que nos guste.

-¿Qué es lo que les produce más tráfico?
-Al igual que en la realidad, el público se vuelca más ante los estrenos, las películas más conocidas, las que han tenido un buen lanzamiento de marketing en su estreno en salas y buen boca-en-boca y buena prensa.

-¿Qué relación tienen con los sellos distribuidores?
-Aunque llevamos casi 5 años desde nuestro lanzamiento, hemos tenido poca relación con los distribuidores locales. Toda la tarea de conseguir el material la hemos hecho por nuestra cuenta, contactando a cada productor. Estaría bueno en un futuro mediato poder elaborar con ellos estrategias conjuntas para difundir y posicionar al cine nacional.
Las grandes compañías cinematográficas estadounidenses que desde siempre tuvieron sus propios canales de producción, distribución y exhibición, en la actualidad ya cuentan también con presencia en la web a través de plataformas multinacionales como Netflix o Itunes. En poco tiempo más, internet también estará coptado al igual que las pantallas de las salas cinematográficas por estas corporaciones de la industria audiovisual que privilegiarán la distribución y exhibición de sus producciones por sobre las locales, pudiendo así continuar imponiendo sus condiciones.

-¿Por qué no tienen publicidad?
-Estamos abiertos a tener publicidad. Tenemos módulos previstos para ello.

-¿Cómo se financian?
-Principalmente con aportes privados y con donaciones de los mismos usuarios.

-¿Cómo hago si quiero tener un portal de cine propio?
-¿Para qué, si ya existe ComunidadZoom.com?

-¿Por qué creen que el consumo de audiovisuales va virando de las pantallas tradicionales a la web?
-En realidad pienso que Internet es un mercado en expansión que va desarrollándose continuamente. Es muy vasta su oferta en servicios, no sólo en exhibición de audiovisuales. Lo que ha aumentado es el tiempo que las personas están conectadas y hacen uso de internet en sus distintas tareas… chequear email, red social, leer el periódico… dentro de estas actividades ver audiovisuales es una más pero que a su vez compite con las otras actividades… es decir el usuario debe elegir entre ver una peli online o estar en Facebook.
Por otra parte el atractivo de internet es que ofrece un catálogo mucho más amplio que cualquier videoclub o multicine pueda presentar y es el usuario el que elige qué ver y cuando verlo.

-¿Qué especificidad tiene ComunidadZoom sobre el resto de los portales de cine online?
-La diferencia principal de ComunidadZoom sobre el resto de los portales de cine online es que nosotros exhibimos nuestro material gratuitamente. Cualquiera que quiera ver cualquier película de nuestro catálogo puede abrir una cuenta en nuestro sitio simplemente con su email, sin tarjeta de crédito ni nada, sólo una cuenta de email.
Además, en líneas generales los otros portales replican la lógica del shopping, con un gran porcentaje de películas de Hollywood y algunas películas nacionales muy conocidas.
ComunidadZoom.com exhibe material único, que circula en festivales de cine y/o canales alternativos de difusión. También contamos con una inmensa cantidad de películas clásicas, joyitas inconseguibles del cine para descubrir y deleitarse.

-¿Qué evaluación que hacen del cine contemporáneo? ¿Cómo ven el argentino?
-Notamos un gran crecimiento, una madurez, tanto desde la técnica como en los relatos. Muestra de ello es la gran participación y el reconocimiento que tienen nuestras películas en los festivales internacionales. Por eso ponemos tanto empeño en nuestro trabajo, porque es sumamente importante lograr que se vincule todo este excelente material con el público, que entren en contacto.
El mayor problema que tiene nuestro cine nacional es la invisibilidad, la falta de pantallas para que pueda ser conocido y los enormes costos de marketing para hacer un buen lanzamiento.
Internet es una gran ayuda para esto, porque publicitar en Internet es mucho más barato y se pueden dirigir las campañas a un público bien definido y acotado.

-¿Creen que estas propuestas de cine online alejan a la gente del cine tradicional? ¿Por qué?
-No, pensamos que suma. Creemos en la coexistencia de todas las pantallas. Mayores opciones, mayor flexibilidad es lo que reclama el público. Lanzamientos simultáneos.
Son completamente distintas las experiencias de ver una película en el cine y verla en una casa en un monitor de tv o en un Smart tv. Se trata del mismo debate y preocupación que mantenía la industria cinematográfica ante la aparición del videocasette. Y hoy en día los cines siguen existiendo y con gran afluente de público los multipantallas comerciales.
Hay público y momentos distintos para cada propuesta.

-¿Cómo fue la experiencia del Festival Online?
-Excelente. Nos sorprendió la cantidad de material que recibimos. Nos desbordó. Por eso pudimos ofrecer casi 150 películas y tener una competencia muy rica y con gran calidad. Hay mucho mucho cine muy muy bueno que no se conoce y que encuentra su espacio de difusión en nuestro festival. También fue impresionante el movimiento que se dio en las redes sociales, cómo se difundían y se esperaban las películas.

-¿Qué objetivos o metas tienen para el futuro?
-Seguir creciendo. Recientemente hemos hecho grandes acuerdos con productores para incorporar diverso material tanto argentino como americano, gracias al apoyo que nos ha brindado María Iribarren, Coordinadora del sector Audiovisual del MicSur y Rodolfo Hamawi, Director nacional de Industrias Culturales. Supongo que dentro de un par de meses dará a luz el fruto de todo el esfuerzo en que estamos trabajando. Además, en octubre nos encargaremos de la realización online del Festival Federal de todas las provincias junto al Cluster Audiovisual de La Provincia De Buenos Aires, que se exhibirá simultáneamente en 5 provincias y en nuestro sitio. Y ya tenemos confirmada la realización de la tercera edición del Festival Global para el año que viene.

jueves, 19 de junio de 2014

Columna Cultural

Para Llevalo Puesto

Agenda:
Además: Analizamos el Informe del World Market Trends 2013 del Observatorio Audiovisual Europeo que registra fuerte crecimiento del cine local en Argentina, Brasil y México.


martes, 17 de junio de 2014

Columna de Cine

Para La Buena Mesa

La Asociación Productores de Cine para la Infancia (APCI), a través de su Observatorio Nacional de Audiovisual para la Infancia y la Adolescencia ha editado "Historia del cine infantil en Argentina" y nosotros indagamos en sus conclusiones y las películas que nos marcaron de niños.


martes, 27 de mayo de 2014

jueves, 8 de mayo de 2014

Columna Cultural

Para Llevalo Puesto - FM La Tribu 

Agenda:

Además: Contamos la experiencia de "Tiranos Temblad" un fenómeno de realización audiovisual independiente en Uruguay que muestra todo lo que la gente sube a la web vinculado al país vecino.


martes, 29 de abril de 2014

"VideoFlims es mejor que todos nosotros"

 Para Notas


 Hace cinco años VideoFlims comenzó a distribuir películas argentinas de bajo presupuesto y con temáticas “de género” exclusivamente. Hoy tienen más de setenta títulos en su catálogo y se consideran gestores culturales, ya que apuestan no solamente a la distribución de cine poco difundido sino también construir circuitos de producción a través de la autogestión. Pablo Marini (director de cine), Hernán Panessi (periodista), Guillermo Figueroa (director de cine), Nahuel Rodríguez y Juan Manuel Lavolpe son los integrantes de esta distribuidora que por un lado vende y reparte DVDs por todo el país pero que a la vez logró hacerle lugar al cine de género en circuitos más tradicionales como el Bafici o las revistas especializadas, al punto que ya se puede hablar de la “movida de género fantástico” en las salas argentinas.

-¿Cómo se reconstruye el actual “boom” del cine de género en nuestro país del cual Uds. son parte?
Hernán Panessi: -Hay una película que como hecho cultural es bastante germinal que es “Plaga zombie” de 1997, de Farsa Producciones. En su momento la hicieron con 150 pesos y de manera completamente casera pero lo que hizo fue despertar la conciencia de que estaban ahí, porque la película termina encontrando un recorrido, una validez y un significado por parte del público, de la prensa y de los festivales que empezó a despertar la idea de que se puede hacer algo con amigos, y que esté bueno, entretenga y cuente una historia. A partir de eso es que hay una proliferación de pibes que empieza con ese run run de querer hacer cosas.
Pablo Marini: -Siempre se hicieron películas, el problema es que nadie las conocía porque en la época previa a internet era más difícil enterarse de lo que le pasaba al otro. Los pibes de Farsa por ejemplo iban a los Fantabaires, que era de los pocos lugares que había para conocerse. Nosotros empezamos a vernos en el Buenos Aires Rojo Sangre, que sirvió para aglutinarnos, aunque muchos nos conocimos en la facultad, en la carrera de Imagen y Sonido de la UBA.

-¿Cuál es la diferencia entre el famoso “cine independiente argentino” y las películas que Uds. distribuyen?
HP: -Ahí hay un debate sobre qué es independiente y qué no, que se da como fenómeno en el cine a nivel global. Se dice “cine independiente” y no se sabe independiente con respecto a qué. Nosotros abogamos por la independencia ligada a la autogestión, donde en general todas las películas que distribuimos están hechas con el dinero de los realizadores y amigos de manera colectiva. La autogestión te da independencia ideológica y estética, podes hacer realmente lo que querés, y ese otro gesto de ruptura, porque si estos pibes hacen películas con dos mangos, es un gran “nosotros creamos igual pese a todo”.

-¿Por qué sólo distribuyen películas de género?
PM: -Es una cuestión generacional, nosotros somos hijos de los noventas y los ochentas. Mirábamos películas yankees y entonces uno tiene esa escuela, después cuando empezas a producir lo hacés en base a lo que te gustó de chico. El cine fantástico es fundamentalmente entretenimiento, el cine en el que pasan cosas, no son películas que te están contando algo de forma contemplativa o social, porque en realidad es cine social además de ser fantástico, pero no de forma directa. Nosotros venimos a romper con una “vanguardia” que es el tipo de cine contemplativo, que en los 2000 era lo que se editaba todo el tiempo, y que duraba una semana en cartel. Películas serias como “La Ciénaga” por ejemplo, donde tenés a Graciela Borges sufriendo, mirando una pileta y no haciendo nada. ¿Qué hace por sus problemas? Nada. El género se enfrenta al conflicto del personaje y trata de resolverlo, aunque sea de manera fantástica.
HP: -A mí me gusta “La Ciénaga”, igual. Pero Argentina venía mostrando un tipo de cine que no se ajustaba a nuestro gusto, eso también es una cuestión generacional. En los 90’s o 2000 el país producía un solo tipo de cine independiente, un solo discurso posible. Porque el INCAA financiaba solo un tipo de película, los festivales solo mostraban un tipo de cine, etc. Y había en eso también una forma de exportar. Holanda venía y decía “mostrame porno miseria”, “mostrame al pibe que se quiere comprar la moto”. Entonces la movida de género empieza a insertar otro discurso y la convivencia de los discursos, la pluralidad de voces. Somos miembros de una generación rupturista, instalamos un nuevo discurso, volver a ese cine que nos formó y que nos gusta, aunque sea de forma caprichosa.
PM: -Mostrar a un tipo que revuelve la basura para encontrar comida es un tipo de cine, no es casual. Les encantaba el tercermundismo sudamericano, y eso se avivaron y empezaron a hacer ese tipo de películas.

-¿Qué rol tiene VideoFlims en la movida del cine de género?
HP: -Nosotros en estos cinco años cumplimos la función de aunar gente, vos miras la cantidad de nombres de nuestro catálogo y va creciendo año a año pero también se van entremezclando entre sí, con lo cual termina de bajar un precepto que antes había que era que cinco tipos filmaban todo durante diez años y eran siempre los mismos nombres y vos decías “loco, esto no es una movida popular, esto es de élite”. Nosotros venimos a romper eso, como distribuidora, pero todo el movimiento de cine de género lo tiene.
PM: -El cine que nosotros promovemos tiene la particularidad de tener un ida y vuelta enorme entre productores y espectadores y entre realizadores entre sí. Lo que ves entre es una trayectoria, un aprendizaje colectivo, una conciencia de crecimiento, muchos directores se apoyan en la palabra de los demás para aprender. Eso nosotros intentamos fomentarlo con cada evento, con cada encuentro.
HP: -VideoFlims es mejor que todos nosotros, los proyectos son mejores que uno. Las películas de Pablo son mejores que Pablo. Todos nosotros no servimos de a uno. Entendimos juntándonos que nosotros solos no podíamos hacer nada, pero que juntos la movida nos contiene y nos excede a la vez, y eso está buenísimo.

-¿Cómo impacta en la realización de películas el bajo presupuesto?
PM: -La falta de recursos te da una libertad increíble, tenés que ingeniártelas para encontrar un nuevo sistema para que las cosas funcionen. Además, al no haber un estrellato hay mucha más comunicación entre todos, mucha autocritica colectiva, mucho aprendizaje juntos. Permitir que tu propio espectador te diga “qué bueno está esto” solo puede lograrse en un circuito autogestivo, donde todos sumamos un poco.
HP: -El bajo presupuesto no hace la película buena de por sí, pero el valor esta en hacerla a pesar de todo. Si no puedo entrar por la puerta grande del cine nacional, entro igual, pateando la puerta. El hacer es un valor en sí mismo. Lo que también pasa acá es que los egos se bajan mucho.

-¿Cuáles son las principales dificultades en la autogestión?
PM: -La gente sin energía, la que te desmoraliza, muchísimo más que los problemas económicos, son lo que te bajan las ganas de laburar, de hacer cosas.
HP: -VideoFlims es apenas autosustentable, nosotros no vivimos de esto y tampoco los realizadores. Pero nosotros lo pensamos como una plataforma para generar otras cosas, conocer más gente, etc. Los directores cedieron su pequeño porcentaje para que las películas se distribuyan porque prefieren que VideoFlims siga existiendo y no ganar plata. Vos comprás una película y nadie gana plata, pero vos tenés la película y al director se lo conoce, una vez más los proyectos están por encima de las personas.

-¿Existe un público específico para este cine en el país?
PM: -Sí, hay un público, pero se va armando cada vez más. No es que solamente le gusta a los jóvenes de nuestra edad. Lo ve cualquier persona y le parece atractivo, porque es entretenimiento. Es ponerte delante de una película, pasa una hora y media y te divertiste. Es jugar a algo.
HP: -No es una movida cerrada, no es impermeable. Todos los movimientos culturales en general son muy cerrados, muy de ghetto, donde si vos querés pertenecer no podés, y querés entrar y buscas la forma y no podes. Esta movida es muy permeable, si vos querés meterte haciendo cualquier cosa o como público o como realizador, o si querés tener una luz en una película, todo termina siendo bienvenido.

martes, 22 de abril de 2014

Columna de cine

 Para La Buena Mesa - AM750

viernes, 18 de abril de 2014

Queríamos tanto a Mika

Para Notas



El día del segundo paro general que los gremios con mayor poder de presión política le hicieron al gobierno de Cristina Fernández caminé hasta el cine Espacio INCAA KM 3 para ver “Mika, mi guerra de España” (Fito Pochat y Javier Olivera, 2013). Parecía un plan interesante: ver una película política el día en el que la política había finalmente salido de la esfera de los diarios y noticieros y se había materializado para el común de la gente en la ausencia. Lo que faltaba (los medios de transporte) era mucho más potente que lo que sí estaba (los comercios abiertos, la policía en las calles, los chicos yendo a la escuela). Vacía como pocas veces, Buenos Aires parecía parte de una película futurista de apocalipsis zombie.


El espacio INCAA KM 3 (ArteCinema) se encuentra en Salta 1620, en pleno barrio de Constitución, un lugar que uno no relacionaría con el cine de forma directa sino con un montón de otras cuestiones poco artísticas. Como muchas otras cosas que sí funcionaban en la ciudad, ofrecía películas a ocho pesos y nos invitaba a matar dos horas de abulia de feriado con un documental. Uno podría pensar, siguiendo con la larga lista de prejuicios que estamos desarrollando aquí, que un documental es aburrido, pero siempre me gustaron los documentales. En este caso, todos los prejuicios cayeron sobre mí para demostrarme que me gustan solo algunos de ellos: los que además de educar, entretienen.


La película cuenta la vida de la argentina Mika Etchebéhère -o Micaela Feldman de Etchebéhère, quien junto a su marido a fines de la década del 20 emprenden un largo viaje en busca de la revolución que los lleva a recorrer Berlín, París y finalmente tras el triunfo del Frente Popular, Madrid. Pocos días antes del inicio de la contienda, encontramos a nuestros militantes de exportación encolumnados tras Partido Obrero de Unificación Marxista, el POUM, del que Mika será capitana. 


Hasta aquí la historia se cuenta sola ¿Qué mas aventurero y entretenido que dos argentinos por el mundo buscando donde explotará el nuevo foco revolucionario para convertirse en parte? Pero lamentablemente esta película es todo menos entretenida y acá es donde peca de tradicionalista y antirrevolucionaria: el documental es pura tristeza. El marido de Mika muere asesinado por el enemigo, la revolución es intervenida por el estalinismo, el POUM se convierte en marginal, gana el franquismo, etc. Así las cosas el derrotismo avanza sobre cualquier otra sensación. Pero más allá de lo triste de la realidad que retrata, los  recursos que utiliza el film son los que contribuyen a una sensación de tristeza generalizada: el libro de memorias de Mika narrado en off por Cristina Benegas, entrevistas en blanco y negro, fotos en planos demasiado anticuados para la era del videoclip y archivo documental genérico de la época son algunos de ellos. 


En resumen: si uno logra sortear el aburrimiento, aparece la sensación de que la política solo es desazón, tristeza, trauma. Aparte, “Mika” no solo aburre sino que también deja baches narrativos tan importantes que asumimos que tampoco pretende educar, ni retratar la época, así que se convierte rápidamente en un film de nicho: solo aquellos que saben historia pueden disfrutarla ya que no se reconstruye nada del contexto ni las condiciones en que la Revolución Española se llevó adelante. Mucho menos muestra las contradicciones que la izquierda nacional atravesaba en nuestro país en la década del veinte y que expulsaron a estos dos eternos combatientes de nuestras tierras. 


Salí a la calle pensando en aquellas cosas que se hacen con una intención y que, al resultar de mala calidad, son doblemente contraproducentes para con aquel punto inicial. Una película que ensalza la vida de una militante pero que es aburrida y poco didáctica termina ahuyentando a la gente de la política. Pero claramente la culpa es mía, que salgo a la calle un día en el que hay que quedarse viendo noticieros, esos mini-documentales cotidianos que sí enganchan a la población, politizan a la sociedad, entretienen y educan, aunque probablemente no en el sentido en el que le gustaría a Mika o sus amigos marxistas.