Para Revista Sonámbula
Realidad: La plata no alcanza. Motivo: El
capitalismo apesta. Conclusión: Los libros se convirtieron en bienes de lujo,
al ritmo de la inflación de tres dígitos y el dólar ¿Guttemberg? que hace que
los importados sean imposibles, los nacionales prohibitivos y los usados dos
comidas y media. Por eso, volvemos a la carga y seleccionamos lo mejor de la
narrativa nacional e internacional a precio accesible, es decir, nulo. Porque
si donde hay una necesidad hay un derecho, leer será nuestra última trinchera,
nuestra bandera hacia la victoria, o por lo menos, nuestro ansiolítico más
inofensivo.
En esta ocasión nos dedicamos a rescatar escritoras
argentinas del siglo XX, para las que parece que no hubo un “boom” o “post
boom” o “Lo que sea” para encuadrarlas como del que ahora se habla en la
industria editorial. Creadoras que sin prisa pero sin pausa fueron
abriéndose paso en el siempre machirulísimo mundo de la academia, las letras,
las librerías y las bibliotecas. Cinco señoras que lentamente empiezan a aparecer
en las listas, las editoriales y los corazones de los lectores.
Sylvia Molloy – En breve
cárcel – Disidencias sexuales
Publicada por primera vez en España en 1981 y leída
clandestinamente en fotocopias en grupos muy reducidos en Argentina, esta obra
fue rescatada por Ricardo Piglia en 1998 y tiene su prólogo. Con un doble
narrador en primera y tercera persona cuenta la historia de una mujer que
escribe un texto adentro de otro y traspira despecho y desamor. Solo que el
desamor es por otra mujer, lo que la convierte en una obra clave para la
literatura LGBT. “Estaba encerrada, rabiosa, escribiendo contra algo. Contra
una traición”, contó la autora sobre su creación.
Beatriz Guido – Fin de fiesta – Sátira política
Uno de los mejores libros de esta escritora y
guionista, que se llevó al cine de la mano de su marido
Leopoldo Torres Nilsson, está ambientado en la década del 30, en un país pre-peronista
donde el caudillismo reina en todo su esplendor. Cuenta la historia de cuatro
adolescentes huérfanos que crecen a la sombra de su abuelo, un poderoso
político de Avellaneda. A mitad de camino entre retrato costumbrista y crítica
social, Guido se apropia de historias familiares (su padre era amigo de
Lisandro de la Torre) y las funde en una fábula con pretensiones morales pero
sin moraleja.
Sara Gallardo – Enero – Aborto
Rescatada del ostracismo a principios del siglo XXI
por varios autores nacionales jóvenes, esta ópera prima publicada en 1958 trata
el tema del aborto desde la primera página, aunque nunca se lo nombre
directamente, ni al procedimiento ni a la palabra “bebé”. Ambientada en el
campo, como la protagonista es una joven que ha sido violada por un trabajador
local, aquí Gallardo subvierte la tradición literaria rural argentina y se
rebela contra la visión utópica del campo, considerando a la estancia y la
familia como una estructuras opresoras.
Silvina Ocampo – Cuentos Completos – Fantástico / Terror
Revitalizada su figura tras la publicación de la biografía que hizo de
ella Mariana Enriquez en 2014, Silvina Ocampo no puede
soslayarse de ninguna lista de escritoras del siglo XX por tratarse de una de
las cuentistas más singulares que pueden encontrarse. Siempre a la sombra de su
marido Bioy y su hermana Victoria, pero con un talento inigualable para lo
siniestro, Ocampo disecciona la realidad con una mirada perturbadora,
fantasmagórica y hasta muchas veces tétrica, y lo hizo cuando el terror no
tenía la buena fama que tiene ahora.
Aurora Bernárdez – El libro de Aurora – Traducción
Este volumen reúne poemas, relatos y notas de
quien fue una traductora brillante, la primera lectora de la obra de Julio Cortázar
y su albacea literaria pero contiene además la transcripción de la única y
extensa entrevista que concedió. ¿Hace falta decir algo más? Por si es
necesario, Bernárdez no solamente fue “la mujer de” (“El libro tiene un solo
lector: Aurora”, diría Cortázar de su Rayuela) sino una increíble traductora al
francés, inglés, e italiano de autores como Flaubert, Faulkner y Nabokov.
Plus: Luna Miguel – El coloquio de las perras
Imprescindible manifiesto feminista literario
que se encarga de traer de vuelta al centro de la escena a aquellas escritoras
hispanoamericanas que han sido “borradas” o “ninguneadas” por la historia
oficial de la literatura. Elena Garro, Rosario Ferré, Eunice Odio y Marvel Moreno entre
otras son rescatadas aquí en una suerte de cónclave espírita donde Miguel
repasa sus vidas y les escribe cartas, pidiendo ayuda, respuestas o
explicaciones para el difícil tránsito de convertirse en escritora.