Para Revista Sonámbula
Realidad: La plata no alcanza. Motivo: El
capitalismo apesta. Conclusión: Los libros se convirtieron en bienes de lujo,
al ritmo de la inflación de tres dígitos y el dólar ¿Guttemberg? que hace que
los importados sean imposibles, los nacionales prohibitivos y los usados dos
comidas y media. Por eso, volvemos a la carga y seleccionamos lo mejor de la
narrativa nacional e internacional a precio accesible, es decir, nulo. Porque
si donde hay una necesidad hay un derecho, leer será nuestra última trinchera,
nuestra bandera hacia la victoria, o por lo menos, nuestro ansiolítico más
inofensivo.
En este caso nos abocamos a difundir la obra de
algunas de las poquísimas mujeres (apenas 17) que han ganado el mayor galardón
de occidente en materia de literatura, lista que en 2022 se renovó con la brillante Annie Ernaux,
pero que sigue siendo exigua con respecto a la de los pares varones. Desde la
primera en 1901 hasta la última en 2022, las escritoras que lograron este
reconocimiento son apenas un 14,3 % del total de premiados en la
materia, lo que muestra a las claras que la cultura no es todavía un terreno
ganado al patriarcado ni por asomo.
Los
excluidos - Elfride Jelinek - Austria
Polémica desde sus inicios, esta escritora austriaca
fue mundialmente conocida tras ganar el Nobel en 2004 (y lograr que uno de los
miembros de la academia sueca renuncie por ello) pero ya venía generando
conflictos con su literatura desde mucho antes en su país natal, debido a sus
temáticas arriesgadas y visiones subversivas de la realidad. En este libro,
llevado en 1983 a la pantalla grande (como su emblemática “La Pianista” que
dirigió Michael Haneke en 2001), cuenta la historia de tres amigos en la Viena
post segunda Guerra Mundial, dos de los cuales son hijos de un violento ex-oficial
nazi.
Pura
Pasión – Annie Ernaux – Francia
“A partir del mes de septiembre del año pasado,
no hice otra cosa que esperar a un hombre: que me llamara y que viniera a
verme” es la frase con la que la “Señora autobiografía” francesa arranca esta
novela, que cuenta la historia de amor entre ella y un hombre casado durante
unos meses en los que se volvió absolutamente dependiente de él, aunque luego
nunca más lo volvió a ver. Con una minuciosidad abismal para retratar los
sinsabores de la mujer contemporánea europea, Ernaux logra en este libro lo que
aparece en toda su obra: describir los sentimientos más inenarrables con la
precisión de un científico que observa un insecto.
El
maravilloso viaje de Nils Holgersson – Selma Lagerlöf – Suecia
El filósofo Karl Popper decía que había que
leer este libro una vez por año, porque era lo que él hacía desde su infancia.
Y si bien esta historia fue encargada por la asociación nacional de maestros
suecos para poder enseñar geografía en clase,
Popper es Popper y Lagerlöf fue la primera mujer en ganar un Nobel de
literatura en la historia, por lo que se la respetará por los siglos de los
siglos. En este caso la autora cuenta la historia del pequeño Nils Holgersson,
que ha sido convertido en un duende en castigo por su mal comportamiento y para
romper el hechizo y volver a ser un niño deberá acompañar a una bandada de
gansos en su viaje a través de Suecia.
La buena tierra – Pearl S Buck–
US/ China
Primera norteamericana en ganar el Nobel de literatura en 1938, Buck escribió siempre entre China y Estados Unidos, porque sus padres fueron misioneros allí y allí vivió sus primeros cuarenta años. Ganadora del Pulitzer con esta novela, que volvió a circular en 2004 cuando la presentadora televisiva Oprah Winfrey la eligió para su club de lectura, Buck escribió largo y tendido sobre las costumbres asiáticas y el choque occidente y oriente. Este libro es el inicio de la trilogía `La familia Wang`, que narra la historia de una saga de labriegos chinos durante tres generaciones.
Nacida en Cerdeña a fines del siglo XIX
Deledda no pudo estudiar pero fue autodidacta y comenzó a publicar a los
dieciséis años. Su primer gran éxito fue
la historia del ex presidiario Elias Portolu (1903) y más tarde títulos como ”Cenizas”
o “La hiedra”, que fueron producidas como películas. Siempre poética, la
narrativa de Deledda habla de la dureza de la vida, las tradiciones y la
religión. En este libro retrata la vida de Ruth, Esther y Noemí Pintor, que viven
en una ruinosa propiedad campestre, con el único sostén de un viejo criado,
Efix, un ser extraño y arcaico, que habla con los muertos y parece haber
cometido un crimen del que nadie se olvida.